Nuestra Historia, Nuestra Fe, Nuestra Familia
Desde una pequeña obra evangélica en las colinas de Ecuador hasta una familia de iglesias a través de los Estados Unidos — arraigados en una sola doctrina, guiados por un mismo Espíritu.
Un ministerio nacido de la compasión
En 1967, en las colinas de Pallatanga, Chimborazo, Ecuador, un joven llamado Francisco Ernesto Campos Franco vio a los niños olvidados de su patria y se hizo una pregunta que cambiaría incontables vidas: “¿Por qué un ecuatoriano no puede emprender obras sociales como los americanos?”
De esa pregunta nació El Tabernáculo — primero una pequeña iglesia evangélica, luego una escuela que ofrecía a los niños hambrientos no solo desayuno y almuerzo, sino la verdad de las Escrituras y el amor de Cristo. En 1976 el ministerio se organizó formalmente como la Corporación de Beneficencia El Tabernáculo.
Casi sesenta años después, el Pastor Campos ha partido a la gloria, pero la llama que él encendió ha cruzado océanos. En Parma, Ohio, y en nuestras congregaciones hermanas en Queens, Albany, Reading, Connecticut, Nueva Jersey, Florida y Chicago, predicamos el mismo Evangelio, sostenemos la misma doctrina y caminamos por el mismo Espíritu.
Somos iglesias independientes — pero somos una sola familia. Visita el legado de Ecuador →
El Fundamento de Nuestra Fe
Seis pilares que dan forma a cómo adoramos, cómo servimos y cómo vivimos — arraigados en el consejo completo de la Palabra de Dios.
Las Sagradas Escrituras
Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada, infalible y autoritativa de Dios — la revelación completa de Su voluntad para la salvación del hombre y la autoridad final en todos los asuntos de fe y conducta.
Un Solo Dios Trino
Creemos en un solo Dios eterno revelado en tres personas — Padre, Hijo y Espíritu Santo — iguales en poder y gloria, soberanos sobre toda la creación.
Jesucristo, Nuestro Salvador
Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, concebido por el Espíritu Santo, nacido de la Virgen María, crucificado por nuestros pecados, resucitado al tercer día y sentado a la diestra del Padre.